lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz 2013.

Queridos lectores:
El año 2012 está al punto de llegar a su fin. Es por eso que me gustaría dedicaros unas sinceras palabras para despedir este año.
Este blog fue creado en un primer momento por aburrimiento, pensaba que no obtendría nada de él, que nadie entraría a leerme, seguirme y/o comentarme pero...por suerte me equivoqué.
Hoy ya somos 42 personas las que formamos parte de este pequeño Universo que poco a poco va aumentando tanto en número de seguidores como en la diversidad de países.
Os doy las gracias a todos por haber llegado hasta aquí y con vuestros comentarios, animándome a seguir adelante.
En especial a aquellos que siempre están ahí, comentándome en cada entrada: Jose, Ana Laura, David, Lorena, Jessica Mercedes, Lune, Violet, Anita, Carla Arroyo, Tiffany, Teresa García Vega: siempre con esas palabras tan bonitas que tienen para mí, sin ánimo de discriminar a nadie! Pues somos muchos y no podría nombraros a todos. Gracias por alegrarme cada vez que escribo y publico algo.
También me gustaría dar la bienvenida a todos aquellos que se unieron a mí hace poco tiempo, espero que vuestra estancia en mi mundo os resulte de vuestro agrado.
Gracias a TODOS por formar parte de mi mundo, por animarme con vuestra sola presencia, por tomaros el tiempo de leerme, de comentarme, sobre todo gracias por haber llegado hasta aquí, a esta pequeña pero importantísima parte de mi vida.
Gracias a aquellos que, aunque no comenten, se que están ahí. Gracias, por vuestra presencia.
Gracias: por saber apreciar mis escritos.
Gracias por viajar en mi Universo, ese lugar en el que los sueños y el amor nunca mueren, en donde la magia y la ficción pueden superar la realidad.
Os deseo de todo corazon que este año nuevo 2013 sea mucho mejor que el actual, que os deparen las mejores alegrías y una mínima cantidad de tristezas, que hayan el menor número de piedras que se interpongan en vuestro camino y si las hay que sepáis esquivarlas, y en caso de caer que os volváis a levantar y nunca dejéis de caminar. Mirar siempre hacia adelante y cuando tengáis algún problema, recordar que nada hay bajo el sol que no tenga solución, pues nunca una noche vencerá al amanecer.
Un año lleno de felicidad y de cumplir todos vuestros anhelados sueños.
¡Mis mejores y más sinceros deseos para todos vosotros!
FELIZ PRÓSPERO AÑO 2013.

sábado, 13 de octubre de 2012

Soplo de amor.

Muchos de los que amamos se han marchado demasiado pronto. Les recordamos a menudo de mil maneras o situaciones diferentes: en la mañana, en la noche, cuando contemplamos las estrellas, una fecha, una canción, un lugar, un olor...
En memoria de todos aquellos que nos han dejado demasiado pronto.
Por siempre en nuestros corazones.


Le miré profundamente, miré aquellos ojos negros en los que me sumergía como en un pozo sin fondo cada vez que le miraba, que me hipnotizaban de tal manera que jamás encontraba la salida a mi aturdimiento.
Pero esta vez era diferente, algo había cambiado nuestra vida para siempre, y a través de aquellos ojos podía preveer el futuro tan negro que todavía estaba por llegar, pero faltaba poco..muy poco para que todo terminara para siempre.
Sentía como su mirada perdía aquella luz que siempre transmitía, como su cuerpo estaba agotado y muerto en vida, como sus palabras eran pronunciadas de una manera que me mataba el corazón cada vez que lo hacía. Pero aún podía ver la belleza de su alma.
Fingir estar bien cuando por dentro mueres de dolor, sonreír cuando tienes ganas de llorar, reír cuando en realidad te gustaría gritar, ver oscuridad aún estando rodeada de luz, moverte cuando encogido está tu corazón...¡escapar! Escapar de este lugar sin más, volar...desaparecer.
O tal vez soñar y despertar, y descubrir que todo ha sido irreal, pero sabes que eso jamás ocurrirá.
Los días pasaban tan rápido mientras la agonía era tan lenta e inmensa, sentía que el tiempo resbalaba entre mis dedos y no podía remediarlo. Hubiera querido detener el movimiento del tiempo para siempre, o volverlo atrás. Los días eran tan grises...
Desperté, le miré y pude comprender que era el momento, y armada de un valor desconocido en mí tomé su mano, la acaricié, la besé suavemente mientras sin poderlo evitar las lágrimas surcaban a sus anchas por mi cara.
-Te quiero-son las palabras que pude pronunciar con la voz rota, no era capaz de expresar nada más,
pues estaba muriendo de dolor por dentro.
-Siempre serás mi vida, esté donde vaya a estar princesa- me prometió.
Me encantaba cuando me llamaba princesa. Volvió a dirigirme su penetrante mirada, esta vez llena de amor, mientras acariciaba mi cara a la vez que limpiaba mis lágrimas.
-Estaré siempre contigo, en tu corazón, sea donde sea el lugar en el que estés, yo estaré amándote, cuidándote, velándote...nunca lo olvides pequeña, nunca lo olvides mi vida...
Volví a mirar sus ojos azabaches por última vez, mientras que una pequeña sonrisa escapó por la comisura de mis labios aunque mis ojos seguían llorando.
-Tu sonrisa es lo más bonito que existe en este mundo, por favor, nunca dejes de sonreír...-me imploró mientras me miraba enternecidamente.
Me miró, suspiró y mientras tanto, sentí que me moría de amor. Su melódica voz se apagó para siempre, me abracé fuertemente a su pecho mientras que su corazón dio el último soplo, su último soplo de amor mientras que el mío se retorcía en el más horrible dolor.
Jamás volveré a mirar aquellos ojos tan negros como la misma noche.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Relato #1.



Una hermosa escena en aquel claro del bosque, donde solamente habitaban la luz de la luna y las estrellas.
Era algo mágico, daba la sensación de estar alejado de nuestro mundo, como si nadie supiera de su existencia, como un espacio que hubiera sido creado solamente para nosotros, utilizándolo como un refugio donde podíamos estar él y yo solos. Parecía ser que nadie conocía su existencia.
En realidad no sabía exactamente porque estábamos allí, aunque mi instinto parecía que si, pues parecía que el temblor me iba a doblar en dos, en cada segundo que pasaba más se aceleraba mi corazón, mis manos temblaban tanto como también lo estaba haciendo mi alma;
Con los nervios saliéndose de mi cuerpo como pequeñas hilachas de fuego, como cuando sale el sol asomándose por el horizonte en un nuevo día... 
Me sentía incapaz de disimular mi inquietud pero debía de intentarlo como me fuera posible.
Y sumergida entre mis pensamientos, el rompió aquel silencio.
-¿Sabes cuál fue mi intención al traerte aquí, verdad? O al menos lo podrás imaginar... pronunció en un tono nervioso mientras no podía disimular una pequeña sonrisa que escapaba entre las comisuras de sus labios, me resultaba realmente hermosa.
No sabía que responderle, es más, me veía incapaz de pronunciar cualquier frase de manera lógica y coherente - quizás...- es la única ridiculez que mis labios fueron capaces de vocalizar.
-Precisamente no te he traído para disfrutar del paisaje ¿no crees?- dijo de manera irónica mientras se le escapó una risa nerviosa.
Ni si quiera podía mirar fijamente a sus ojos sabiendo que camino estaba tomando la conversación.
-¿Me quieres, de acuerdo? y lo se aunque no me lo digas, pues a través de tu mirada tus ojos me lo dicen.
-Si...
-Ahí quería yo llegar-dijo en cierto tono de alivio.
Le miré fijamente por primera vez, mientras contenía las ganas de abalanzarme sobre sus brazos y besarle, pero temía no actuar bien. Y de repente, tuve el valor de preguntarle: -¿es ese amor correspondido?.
- Me gustaría decirte que ahora, cuando me miras y me preguntas si te quiero, debo responderte que aunque lo quisiera jamás podría dejar de amarte, pues eso sería renunciar a lo que me hace mantenerme vivo de una manera u otra, ya que jamás en toda mi existencia he entregado tanto de mi a nadie, pero sin embargo tú... desde el primer momento en que te vi te he pertenecido completamente, y lo seguiré haciendo mientras tu lo desees.
-Te dije que me gustaría pasar el resto de esta noche contigo, pero me he equivocado, lo que en realidad quisiera es pasar todas las noches de mi vida contigo.
-El amor que te profeso es incomparable vida mía, te prometo que nunca te dejaré -prometió.
-No hace falta que me prometas la Luna, tan solo me bastaría si te sentaras conmigo bajo ella.
-Te amo y te amaré hasta que me muera, y si existe una vida después de esta, te amaré también entonces- y de pronto mi sueño se hizo realidad, las palabras sobraron, se acercó hacia mi lentamente mientras nos fundimos en un cálido y eterno beso.
Fue la sensación más maravillosa que jamás hubiera podido experimentar.

sábado, 4 de agosto de 2012

Mil caminos, una sola vida.

¿Alguna vez te preguntaste qué es la vida?
¿Alguna vez llegaste a obtener una respuesta?
La mía es ésta:



La noche llega inundando el largo día, mientras la oscura bruma que la Luna emite se va extendiendo de una manera lenta y uniforme hasta derrotar al Sol, invadiendo todo el horizonte, devorando hambrientamente su luz, hasta por fin quedar todo completamente opaco.
La oscuridad me vence, me golpea, me va abrazando entre las sábanas y bajo la almohada se esconden todos los sentidos, aquellos sueños que esperan inundarme de fantasía.
Siento que empieza a cansarse mi mirada, mi cuerpo está agotado, mis ojos se van nublando...se cierran, y es entonces cuando al fin me duermo.
Y de repente...se vacía todo recuerdo de la realidad.
Espero a que como de costumbre, me invada algún sueño, pero aún soñando, mi subconsciente me pregunta:
-¿Qué es la vida?- a lo que no se darle una respuesta concreta.
Y entonces me respondo: la vida no es sólo vivir, ¿será un camino? ¿será nuestra existencia? ¿o simplemente será un largo sueño?...
Hay quien dice que la vida, es aquello que pasa mientras estás distraído. A veces serena y otras tormentosa, quizá llena de espinas o quizá hermosa, pero siempre llena de caminos. 
Para mí la vida es como es como un árbol reposando en un jardín, un día está aquí, otro día puede estar allí.
Muchos quisieran atraparla, aprisionarla, para tenerla cerca, para siempre, o quizá eternamente, pero me conformo simplemente en ver como viene y va, ya que algún día se irá y jamás retornará, y ya no habrá árbol ni jardín que cuidar.
Pero de repente entre mil interrogantes, entre todos mis pensamientos....apareces tú....y es entonces cuando puedo comprenderlo todo, todo cobra sentido y automáticamente obtengo la respuesta a todas mis preguntas.
Es entonces cuando puedo comprender que la vida puede ser un sueño, que quizá puede ser un largo camino con miles de senderos diferentes, y cado uno te llevará a un destino distinto...pero mi vida eres tu, porque tú eres mi sueño, y porque tú eres el camino que escogí navegar por el resto de mi vida.

martes, 29 de mayo de 2012

Ángel de la noche.



En la oscuridad de la noche y a través del oscuro bosque se dirigía hacia mí, sin ningún desenfoque que le impidiera seguir.
Al llegar a mi lado pude sentir que todo su mágico mundo y el mío estaban conectados en el mejor de los momentos, un momento único que sólo a los dos pertenece...
A nadie más.
-¿Cuántos años tienes? Me preguntó.
-Veintidos- le respondí.
-¿Qué haces en este oscuro callejón?- Y delicadamente él mi mano tomó.
Y mientras su mirada estaba fija en mí, me alentó:
-¿Sabes? Hay lugares demasiado peligrosos a los que sería mejor nunca llegar; cierra los ojos y no mires, mientras tanto a la salida te podré guiar.
Le conté mis pesadillas, todos mis miedos y temores, él atento todo el rato me escuchó, cuando con su luz su rostro pude entrever, le abracé sin ni siquiera darme cuenta de que estaba llorando, y fue entonces cuando a mi oído susurró:
 -Hace tiempo que no te veo sonreír, dime ¿porqué te encuentras así? Te aconsejo no mirar tanto el cielo, pues tus pies aún reposan en el suelo.
Yo se que conmigo te gustaría venir, pero aún no te puedo llevar, por muy mal que te vayan las cosas, tu hora aquí aún no está.
Sentí sus labios sobre mis labios, sentí estremecer mi piel. Pues solo con mirarme durante un segundo, se transformaba ese momento en una mirada eterna, la que jamás, aunque perdiendo la memoria, podría ser borrada de mi mente, siendo de imborrable huella.
-Corazón de sútiles latidos amando estás a la persona equivocada, no busques nada en mi corazón, porque es imposible poder darte nada.
 -¿Ahora me pides no amarte de la forma en que te amo?
Si cuando estoy en tus brazos, el tiempo desaparece y cada instante es infinito, cada minuto es eterno.
Si cuando te encuentras lejos, y no siento tu calor, no solo me duele el corazón, hasta los labios me duelen porque no tengo tus besos.
¿Cómo no podría amarte? Cómo no sentir por dentro, que hasta el alma se me quema, arrasada por el fuego que enciendes cuando me miras y me susurras te anhelo.
No me pidas no amarte, porque yo nunca podría hacerlo y si algún día me faltaras, te fueras, o no me amaras, igualmente te querría de la forma en que te quiero.
Por eso, no me pidas no amarte... porque simplemente no puedo, porque mi corazón no se resigna al hecho de no poder tenerte entre mis brazos, rozar tus labios de miel, sentir tu sútil aroma, acariciar tu hermosa piel...
-No digo que no me ames, simplemente ahora no puedo...no debo...
-No me importa, llévame de la mano hacía aquel horizonte sin salida, donde estemos únicamente nosotros, donde el viento cante y lo haga a tu oído, con un sonido susurrante que te diga: te amo, quédate conmigo, pues parte de mi alma ya te pertenece, estás en mí, en mis sueños... permíteme bella noche, seguir durmiendo...
Tu mirada tan tierna y profunda lo dice todo en medio del silencio, elevando mi alma e inundando mi ser, una mirada tan indescriptible que llena de amor a mi corazón haciéndolo latir y haciéndome sentir que estoy viva.
-No soy tan sólo un sueño, estoy aquí, y cuando cierro los ojos puedo ver tu mirada, una mirada penetrante como el sol penetra en mi piel y tan transparente como solo el agua puede ser.
-Te amo, porque cuando estamos juntos es como fundir dos corazones en un solo latido, porque mi amor por ti es eterno.
-Eterno es un segundo lejos de ti, ¿cúantas eternidades ya viví? parece que Dios me ha castigado.
Para ti eterno es mucho pero para mi es tan poco... porque para ti eterno es para siempre, pero para mi es poco para amarte, pues te amo más que nadie. ¿O acaso no entiendes la forma en la que te amo?
-Eternamente?
-Para siempre.
 


sábado, 17 de marzo de 2012

El lugar más bonito del mundo.


Lo mejor y más curioso de todo es como siempre consigue arrancarme una sonrisa, sea cuál sea mi estado de ánimo, siempre consigue hacerlo.
Y yo no puedo evitarlo, y aunque lo intente, ella sola empieza a dibujarse lenta o rápidamente sobre mi cara.
Hay sonrisas falsas, sonrisas que solo manipulan el rostro y lo peor de todo, es que a la vez te engañan a ti misma, sonrisas que jamás consiguen engañar a nadie, porque la sonrisa de verdad no se ve en los labios, se ve en los ojos, que brillan de repente, aún cuando tus labios no sonrían.
Es extraño, porque por muy mal que me vayan las cosas, o por mucho empeño que ponga en demostrar mi enfado o mi tristeza por algo, se destruye mi carcaza y siempre aparece esa sonrisa.
Y hacía mucho tiempo que no sonreía ni me reía de esa manera, hacía mucho tiempo los motivos para estar seria eran mucho más fuertes, y hacía mucho que nadie conseguía derribar mi protección a prueba de robos.
La cuestión es que ahora me gusta.
Me gusta mi sonrisa…pero aún más la suya.
Un largo día de verano, salir de casa y coger una moto, en especial una Vespa blanca y perdernos por las calles sin saltarnos ni el más mínimo detalle de cada edificio.
Sentir como el paso del rápido aire alborota todo mi cabello, sentir su mano apoyándose y acariciando lentamente mi rodilla mientras siento un cosquilleo de esos que te recorren todo el cuerpo desde la nuca hasta los tobillos.
De pronto visualiza un lugar, empieza a reducir la marcha de la moto hasta detenerse totalmente, aparcándola a un lado de la acera, y entonces yo… me acerco al lugar más bonito del mundo (él).
Las ideas revolotean sobre mi cabeza, una de ellas, la que sobresale por encima de las otras, es una terrible necesidad de guardar un recuerdo de cada momento a su lado, y por eso… meto la mano rápidamente en el bolso y saco mi destartalado teléfono móvil, desbloqueo…busco el icono de la cámara de fotos y apunto a mi objetivo, una vez enfocado, comienzo a sacar fotografías, una tras otra…captando en milésimas de segundo cada paso, cada movimiento suyo, cada reflejo de su hermosa mirada.
Necesidad realizada.
Al fin dejo la cámara a un lado y respiro el aire fresco de la tarde, y con una melodía programada ya en mi mente, me pongo a bailar al compás de sus latidos.
Al ritmo que me lleven mis profundos sentimientos.
Y siento como alguien me coge por detrás de la cintura, suavemente, y con el sonido de sus movimientos, del viento y de los pájaros, torna mi cuerpo hacia él y me besa en los labios, siento el roce de su suave piel contra la mía, mientras me río de la felicidad al saber que él está aquí; conmigo.
Al oído, ahora sin esfuerzo, sin vergüenza, le disparo el te quiero más sincero que podría dedicarle jamás a nadie.
La noche va acercándose a nosotros mientras que nuestros ojos se inundan de una inmensa felicidad.
Y previamente, se atreve a preguntarme:
-¿Cuánto eres de feliz?
Yo, segura de mí misma, sonriente, le contesto con una ceja arqueada (como queriendo decir que mi respuesta es lo más lógico del mundo), y con mi voz suave y delicada pronuncio:
-Me faltarían vidas para responderte a esa pregunta.
-Grítale al mundo que me quieres- me pide.
-Te quiero-le susurro muy despacio.
-¿Por qué me lo dices al oído? Me pregunta un tanto curioso.
-Porque tú eres mi mundo- le aclaro.
Ahí, es cuando nos damos cuenta de que no queremos otro mundo que no esté formado por solo nosotros dos.
También es darte cuenta de que existe algo que te inspira, que te alivia, algo con lo que te sientes realmente bien y con lo que no necesitas nada más, algo que realmente te gusta.
Es saber que existe alguien por quien te levantas con una sonrisa, alguien que te hace sentir que solo importas tú. Para mí la suerte es tenerte cerca, saber que estas ahí, besarte, necesitarte, o quererte cada día un poco más.
Sí, eres lo que yo entiendo por suerte.
Sólo fue un gesto, su más mínima atención, lo que bastó para llenarme de ilusiones y expectativas.
Lo supe desde la primera vez que conversé con el, sabía que había encontrado una parte importante de mi vida, pero más tarde me di cuenta de que no sólo era eso, si no que era la mitad de mi alma. Si a el le sucediese algo, podría morir en el intento de solucionarlo.
¡Vamos, sonríe!; deja de pensar tanto y ríe, porque tu sonrisa es lo más hermoso que existe en este mundo.
¿Recuerdas aquella primera vez que nos vimos? Fue como completar un puzzle. Cuando al fin pude abrazarte nuestras almas se fusioran en una sola, fue como si hubiera encontrado la pieza que faltaba para ser feliz.
Y así fue como completé mi puzzle.
Siempre contigo, no importa lo que pase.
Por siempre jamás.




lunes, 12 de marzo de 2012

Eres música.


Una sencilla forma de comparar lo que puede hacerte sentir la música con el amor que puedes sentir por alguien, a través de esa magia que envuelve e hiptoniza tus sentidos, invadiendo cada rincón... cada resquicio existente en ti.


 
Necesitaba algo que me tranquilizara;
algo que me hiciera olvidar por completo la vida misma, algo que me transportara hacia otra dimensión sin tan siquiera tener la necesidad de atravesar la puerta de mi habitación, así que encendí el reproductor de música… y empezó a sonar una balada romántica;
Sin embargo, aunque a otra gente le pareciera un hecho insignificante, esto para mí era como una manera diferente de comunicación, una manera en la que puedes expresar como te sientes por dentro y por fuera, como una manifestación de los sentimientos pero sin tener la necesidad de ser expresados mediante el habla.
La música en mi tenía un efecto de evasión hacia otros sentimientos.
Mientras surgía una bella melodía, se iban invadiendo los espacios invisibles y vacíos de mi corazón descompuesto, podía sentir como todos mis sentidos la alcanzaban al unísono como también mi alma se sumergía fácilmente en ella; 
Brotaban sus notas musicales mientras que a la vez me regalaban una deleite fantasía, tan tenue como el mismo sonido ondeante del viento, el cuál sabes que esta ahí… lo sientes, pero nunca lo puedes ver;
llenando la atmósfera de enigmáticas armonías pudiendo llegar a revivir por unos instantes, mi cuerpo muerto en vida, dejando de penetrar en ese inmenso y tenebroso océano en donde abundaban la soledad y la nostalgia que encogen el corazón entre el pozo del abismo, el cuál era como un túnel largísimo donde no sabía donde se encontraba la salida que me rescatara llevándome a la superficie, pues todo estaba fundido con la oscuridad.
La música es maravillosa en todos los sentidos de la vida, los cuales te hacen formar parte de un mundo maravilloso y mágico, un mundo alejado de esta realidad.
¿Qué ocurriría si desapareciera su mágico lenguaje?
No podría vivir sin ella, porque la música es la melodía, la armonía, el ritmo y la banda sonora de mi vida;
Él es, entre otras muchas cosas, como la música para mí, una parte de mi vida la cuál si desapareciera, ella sería monótona y paulatina.
Y sin él, me faltaría el oxígeno imprescindible para seguir mi vida.






Una estrella.

Sin ti los segundos transcurrirían como un anochecer repentino, mis sentimientos caerían al inmenso vacío de la soledad, mis lagrimas nacerían solitarias y entristecidas... sin ti yo no sería nada, vida mía.
Antes de que llegaras, habitaba entre la oscuridad… lluvia… niebla …, como un día sin su sol, como una noche sin su hermosa luna; 
nada brillaba aunque al menos vagamente, a través de esa densa niebla, podía vislumbrar alguna estrella; pero ésta se encontraba desorbitada, demasiado lejana de mi alcance; esas diminutas estrellas eran ilusiones que aparecían para esfumarse de nuevo, no había ninguna ilusión permanente y aunque lo fuera nunca llegaba a llenarme, a llenar ese vacío que había dentro de mi cuerpo, o de mi alma quizás… 
Se me hacían las horas interminables en aquel agujero, el tiempo no parecía real, las horas pesaban y los minutos se hacían eternos…
Llegué a pensar que la vida siempre transcurriría de este modo, oscura, vacía y apagada, pero apareciste tú en aquella noche mágica, y fue como ver una luz al final del oscuro túnel, pero temía…tenía miedo de llegar a ella y que ésta también se esfumase como una ráfaga de humo, pero no podía hacer nada, pues me sentía atraída hacia ti por una fuerza irremediable.
Me sentía contrariada, por un momento creía que había muerto y había entrado en el cielo, pero era el cielo el cuál había llegado hasta mí, porque al verte el mundo se paró, mi corazón comenzó a pertenecerte y mi mente me ordenó amarte, pero no me hizo falta obedecerla porque ya te amaba.
Cielo y tierra se reunieron para contemplar tu belleza, el mar se abrió paso para ser merecedor de tocar tu maravillosa piel, el sol huyó al irradiar menos luz que tus ojos.
Atrás quedaron aquellas formas que se sucedían sin dejar huella y se deshacían dejando tan sólo un humo blanco, atrás quedaron aquellos sueños que siempre se transformaban en hielo o piedra.  
Mi corazón volvió a latir, la sangre fluía de recorriendo mi cuerpo por cada una de mis terminaciones nerviosas, mi cuerpo muerto y apagado se llenaba nuevamente de vida y energía que incrementaba con cada aparición tuya, fue como renacer.
Cuando escuché tu voz percibí música en mis oídos, los sonidos más oblicuos, los que son una belleza… y cuando me besaste… ese beso mató mi soledad, fue como perder la noción del tiempo y del espacio, fue ver el cielo, las estrellas, fue verte a ti... y con el simple calor de tus brazos me salvaste de las oscuras tinieblas.
Te convertiste en la luz de mi existencia y por eso jamás despertaré de ti, pues tu amor será mi sueño y tu mi eterno refugio.








domingo, 11 de marzo de 2012

Cuanto daría...

Al amar a alguien, de una forma tan bonita y pura, darías cualquier cosa, por imposible que parezca, por fundirte para siempre con esa persona, formando así parte de ella, de su esencia...de su alma...



Daría lo inimaginable para tener lo que guarda tu misteriosa mirada;
por poder conocer el universo oculto en la profundidad de tus ojos;
por dibujar con mis manos esa perfecta línea que forma tu cuerpo, y descubrir los misterios que aguardan en los más recónditos lugares de tu corazón.
Cuanto daría para que el tiempo detuviera el rápido movimiento de las manecillas del reloj cada vez que te miro a los ojos mientras me acerco lenta y suavemente hacia tus labios;
para que las estrellas junto a todo el firmamento iluminasen tu hermosa belleza y la infinita pureza de tu alma.
Daría lo imposible por poder abrazarte y no separarme de ti, como si de dos imanes fundiéndose en uno se tratase,
por poder tomar tu mano y juntos, descifrar nuestro nublado destino.
Me gustaría que hasta la más simple y pequeña gota de la más inmensa lluvia torrencial nos permitiera valorar cada momento que vivimos juntos.
Porque sólo estando a tu lado, puedo regalarle un nuevo sol a cada día, acabando en una milésima de segundo, con la monotonía de una entera vida...apagando así el estruendo del alma mía.



viernes, 9 de marzo de 2012

No me sueltes...


Este corto relato lo escribí un día en el que me sucedió lo escrito, dándome cuenta entonces de que al conocer a una persona en concreto, la vida puede dar un completo giro de 360 grados, haciendo que algunos sentimientos como lo son la soledad o el desamparo, puedan reconvertirse en un sentimiento opuesto, la felicidad eterna.



Demasiadas veces son las que he navegado sin ningún rumbo, sola y sin saber a donde llegaría mi camino.
He marchitado el paso del tiempo con mis desvaríos y desplantes.
He perecido el vértigo, el dolor de alguna muerte, surgiendo entre mis lágrimas en cada oscura noche.
Pero ahora, al conocerte, he podido darme cuenta de qué a tu lado, puedo convertir la soledad en felicidad eterna.
Y es por eso que seremos como dos pájaros que libres, surcarán el cielo entre sus nubes, para que todos aquellos malos recuerdos que va dejando a su paso la vida, podamos dejarlos atrás empezando así una nueva.
Por eso, debo decirte:
Ven conmigo, tomaré tu mano, y buscaremos aquella felicidad que nos espera.

Y llegaste tú.

Cuando realmente amas a alguien, empiezas a descubrir que te invaden nuevos sentimientos, y descubres a la vez que, cuando amas hasta el punto de la locura, hasta tal punto que sin esa persona tu vida sería vacía y monótona, una sola mirada hacia ella, puede bastar para decirle todo lo que sientes, sin necesidad alguna de utilizar el habla.
Te sientes como si estuvieras dentro de un sueño... un sueño del que no deseas despertar ... ¡jamás!.


Un hermoso día llegaste a mi vida, y en aquel momento pude comprender la belleza del cielo en la sinceridad de tu mirada.
Al mirarte, comprendí que incluso las palabras sobran cuando se trata de expresar aquellos sentimientos, que ocultos, aguardan en los más recónditos lugares de nuestro corazón.
Si se pudiera, me gustaría que con tus propios ojos, sin necesidad de mis palabras,
pudieras asomarte y vislumbrar en los adentros de mi alma;
porque sólo así entenderias que una entera vida no me bastaría para explicarte lo mucho que te amo, cuánto desearía fundirme en tu vida, en tus sueños, pensamientos, sentimientos o temores, pero sobre todo en tu corazón.
Formando parte de tu ser, siendo tus ojos... para que así juntos pudiéramos mirar en una misma dirección, bajo el mismo cielo estrellado, respirando el mismo aire y lo más importante, esquivando aquellos caminos que repletos de espinas, nuestro amor jamás se dignará a pisar.
Y volar!!...volar tan alto... que hasta el mismo viento sea testigo de que nuestro amor nunca tendrá fin.
Te amo...
Y éstas palabras contienen toda mi vida.