lunes, 12 de marzo de 2012

Una estrella.

Sin ti los segundos transcurrirían como un anochecer repentino, mis sentimientos caerían al inmenso vacío de la soledad, mis lagrimas nacerían solitarias y entristecidas... sin ti yo no sería nada, vida mía.
Antes de que llegaras, habitaba entre la oscuridad… lluvia… niebla …, como un día sin su sol, como una noche sin su hermosa luna; 
nada brillaba aunque al menos vagamente, a través de esa densa niebla, podía vislumbrar alguna estrella; pero ésta se encontraba desorbitada, demasiado lejana de mi alcance; esas diminutas estrellas eran ilusiones que aparecían para esfumarse de nuevo, no había ninguna ilusión permanente y aunque lo fuera nunca llegaba a llenarme, a llenar ese vacío que había dentro de mi cuerpo, o de mi alma quizás… 
Se me hacían las horas interminables en aquel agujero, el tiempo no parecía real, las horas pesaban y los minutos se hacían eternos…
Llegué a pensar que la vida siempre transcurriría de este modo, oscura, vacía y apagada, pero apareciste tú en aquella noche mágica, y fue como ver una luz al final del oscuro túnel, pero temía…tenía miedo de llegar a ella y que ésta también se esfumase como una ráfaga de humo, pero no podía hacer nada, pues me sentía atraída hacia ti por una fuerza irremediable.
Me sentía contrariada, por un momento creía que había muerto y había entrado en el cielo, pero era el cielo el cuál había llegado hasta mí, porque al verte el mundo se paró, mi corazón comenzó a pertenecerte y mi mente me ordenó amarte, pero no me hizo falta obedecerla porque ya te amaba.
Cielo y tierra se reunieron para contemplar tu belleza, el mar se abrió paso para ser merecedor de tocar tu maravillosa piel, el sol huyó al irradiar menos luz que tus ojos.
Atrás quedaron aquellas formas que se sucedían sin dejar huella y se deshacían dejando tan sólo un humo blanco, atrás quedaron aquellos sueños que siempre se transformaban en hielo o piedra.  
Mi corazón volvió a latir, la sangre fluía de recorriendo mi cuerpo por cada una de mis terminaciones nerviosas, mi cuerpo muerto y apagado se llenaba nuevamente de vida y energía que incrementaba con cada aparición tuya, fue como renacer.
Cuando escuché tu voz percibí música en mis oídos, los sonidos más oblicuos, los que son una belleza… y cuando me besaste… ese beso mató mi soledad, fue como perder la noción del tiempo y del espacio, fue ver el cielo, las estrellas, fue verte a ti... y con el simple calor de tus brazos me salvaste de las oscuras tinieblas.
Te convertiste en la luz de mi existencia y por eso jamás despertaré de ti, pues tu amor será mi sueño y tu mi eterno refugio.








4 comentarios:

  1. lo mas bonito que e podido leer!!! me a llegado al corazon!!!!! impresionante!!!

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  2. Hola Jose, me halagas con tu comentario, pues es lo que intento hacer, llegar a los demás a través de unas simples palabras. Muchas gracias por dedicarme tu tiempo y leerme, y sobre todo espero volver a llegarte al corazón. ¡Un besito!

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  3. Solo puedo decir una cosa: PRECIOSO. En serio, escribes y describes tan bien los sentimientos que emocionan y llegan al corazón de una manera muy directa.

    un saludito!! :D

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    Respuestas
    1. Hola Anita! antes que nada quisiera darte la bienvenida a mi espacio, me alegro de que hayas entrado, leído y que además me hayas comentado.
      Muchísimas gracias por esas palabras, la verdad es que me animan muchísimo. Me alegra saber que los escritos emocionan y llegan al corazón y es algo que espero seguir haciendo por mucho tiempo :)
      También espero sinceramente, que vuelvas a leerme y comentar en otra ocasión.
      Miles de gracias por haberlo hecho!
      ¡Besitos!

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Gracias por viajar a mi Universo y dejar en él tu huella.